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Radical Optimism: un espacio para tomar conciencia en ZⓈONAMACO LAB

Tiempo de lectura: 9 min.

La segunda edición de ZⓈONAMACO LAB transforma Casa Hotbook en un recorrido por arte digital y contemporáneo donde tecnología, sonido, código e interacción sirven para hablar de algo mucho más cercano: atención, identidad, memoria, naturaleza y nuestra capacidad de decidir cómo habitar un presente en constante transformación.

Hay mucha tecnología en Radical Optimism, pero reducir la exposición a ella sería perder justamente el punto.

La segunda edición de ZⓈONAMACO LAB, curada por Damián Romero, parte de una pregunta que atraviesa toda la experiencia: ¿cómo estamos aprendiendo a habitar un mundo que cambia al mismo tiempo que nosotros?

Inteligencia artificial, algoritmos, sistemas generativos, sensores, pantallas, software y síntesis sonora aparecen a lo largo del recorrido, pero funcionan más como herramientas para observarnos que como protagonistas.

Romero lo resumió durante la visita inaugural: hay mucha tecnología en la exposición, pero “no se trata acerca de la tecnología, sino de lo que transforma en nosotros”.

En un momento de aceleración, saturación informativa y producción constante de estímulos, Radical Optimism propone entender el optimismo no como la expectativa ingenua de que las cosas inevitablemente mejorarán, sino como una posición activa frente a la incertidumbre: reconocer las tensiones del presente sin asumir que el futuro está predeterminado.

La muestra reúne a AMIANGELIKA, Brian Eno, CNDSD & Iván Abreu, Iregular, Linnea Goransson, Matthew Feyld, Orly Anan & Brian Close, Rodrigo Garrido, Stefan Brüggemann y Tania Candiani.

Después de recorrerla, para Statement existe otra forma de resumirla: un espacio para tomar conciencia.

Damián Romero curador durante Radical Optimism en ZⓈONAMACO LAB 2026
Gráfica de Radical Optimism en ZⓈONAMACO LAB

Primero, detenerse

El recorrido comienza casi en oposición a lo que uno podría esperar de una exposición atravesada por tecnología.

Antes de entrar a las instalaciones más estimulantes aparece un momento de contención. Una obra minimalistas y frases breves obligan a bajar el ritmo, concentrarse y dejar momentáneamente atrás esa sucesión de estímulos con la que llegamos desde afuera.

Are you ready? Yes.

Obra minimalista con un punto negro en Radical Optimism
Obra con la frase Remember? No en Radical Optimism

La aparente simplicidad introduce uno de los problemas que acompañarán al visitante durante toda la exposición: estamos permanentemente expuestos a información, pero eso no significa que realmente la estemos procesando.

Esa tensión se vuelve explícita en Eroded Painting, de Stefan Brüggemann. Lenguaje y gesto pictórico se superponen hasta llevar las palabras al límite de su legibilidad. Frases y fragmentos de información terminan interfiriendo entre sí hasta que aquello que debería comunicar comienza a convertirse en ruido.

Una expresión condensa la contradicción: Online Disconnected.

Estamos conectados. Estar atentos es otra cosa.

Eroded Painting de Stefan Brüggemann en ZⓈONAMACO LAB
Detalle de Eroded Painting con la frase Online Disconnected

Debajo de una máscara, otra máscara

La identidad aparece desde diferentes ángulos a lo largo de Radical Optimism.

En Under the Mask, Another Mask, Orly Anan y Brian Close parten del escaneo de 50 máscaras utilizadas por Anan dentro de su práctica física y teatral para construir una pieza audiovisual.

Una identidad sucede a otra sin llegar necesariamente a una versión definitiva.

Debajo de una máscara aparece otra.

La pregunta deja de ser únicamente quiénes somos y se desplaza hacia las representaciones que construimos de nosotros mismos, las que mostramos y las que vamos sustituyendo.

Under the Mask, Another Mask de Orly Anan y Brian Close

Cuando nuestra presencia altera el sistema

Uno de los momentos más contundentes del recorrido aparece en NEST (2026), de Iregular.

La instalación audiovisual interactiva utiliza software generativo, sensores, proyección y sonido para explorar comportamientos colectivos presentes en sistemas naturales y sociales. La presencia de cada visitante modifica continuamente el entorno, convirtiendo el espacio en una especie de organismo sensible donde las acciones individuales generan consecuencias colectivas.

Daniel Iregui, fundador del estudio Iregular en Montreal, explicó a Statement que cuando nadie se encuentra dentro existe cierto equilibrio. Cuando entramos, esa estabilidad comienza a romperse.

Ahí aparece una de las ideas más interesantes de la pieza: la curiosidad humana también puede significar irrupción.

“Como ves ahorita, no hay nadie, es todo muy hermoso. Y cuando entras, esa belleza se evapora”, explicó Iregui al hablar de nuestra relación con la naturaleza.

NEST responde además con una precisión que puede resultar incómoda. Incluso movimientos mínimos modifican el comportamiento del sistema.

La experiencia conecta así dos asuntos aparentemente distintos: nuestra intervención sobre los sistemas naturales y un presente en el que nuestros movimientos y comportamientos pueden ser observados y procesados constantemente.

Daniel Iregui dentro de la instalación NEST de Iregular
Instalación interactiva NEST de Iregular en Radical Optimism

¿Puede el código capturar una cascada?

Al salir de NEST, Iregular continúa esa relación con As Waterfalls, una obra generativa realizada con código e inspirada en una cascada.

Pero la intención no es reproducir agua.

Iregui elimina prácticamente todo aquello que visualmente asociamos con ella y lo sustituye por un lenguaje geométrico y pixelado para intentar conservar algo mucho menos tangible: su capacidad hipnótica.

La pregunta cambia entonces.

No es si la tecnología puede imitar la naturaleza, sino si puede traducir una sensación producida por ella cuando su imagen desaparece.

As Waterfalls de Iregular, obra generativa inspirada en una cascada

Cuando la igualdad deja de ser evidente

Stefan Brüggemann reaparece con Double Equal.

La obra utiliza un gesto visual mínimo para poner en tensión ideas como equivalencia, medida, valor y percepción.

Lo que inicialmente parece objetivo comienza a perder estabilidad cuando nos preguntamos bajo qué criterios decidimos que dos cosas son comparables.

Dentro del recorrido funciona también como una pausa: después de entornos que reaccionan, observan y se transforman, bastan unos cuantos signos para obligarnos nuevamente a reconsiderar aquello que damos por sentado.

Double Equal de Stefan Brüggemann en Radical Optimism

Escuchar una imagen del siglo XVII

En Engraving Sound, Tania Candiani propone otra manera de relacionarnos con la tecnología.

La obra está compuesta por placas de cobre grabadas, agujas, electrónica y síntesis analógica y parte de ocho grabados cosmológicos realizados por Robert Fludd en el siglo XVII para representar correspondencias entre el ser humano, la naturaleza y el cosmos.

Candiani traslada esas imágenes a placas de cobre.

Las agujas recorren sus surcos y los convierten en vibraciones sonoras. El visitante puede además manipular parámetros como velocidad y ritmo.

Aquí la tecnología deja de identificarse automáticamente con el futuro.

Técnicas históricas de representación, materia y electrónica se encuentran para realizar una traducción aparentemente imposible: hacer audible aquello que originalmente fue concebido para ser visto.

Engraving Sound de Tania Candiani en ZⓈONAMACO LAB
Engraving Sound de Tania Candiani en ZⓈONAMACO LAB

Hyper D: adaptarse dentro de los límites

En Hyper D, de CNDSD & Iván Abreu, el recorrido aborda arquitecturas de confinamiento desde una experiencia inmersiva de realidad virtual.

Al preguntarle directamente a Abreu cuál era para él el statement principal de la obra, su respuesta añadió algo importante a la lectura de esos espacios.

Aunque una situación pueda llegar a ser extremadamente restrictiva, las personas encuentran maneras de organizarse para resolverla.

La pieza no habla únicamente de confinamiento.

Habla también de adaptación y capacidad colectiva de respuesta.

Ahí aparece otra dimensión del optimismo de la exposición: reconocer las condiciones adversas sin asumir que determinan por completo aquello que puede suceder dentro de ellas.

CNDSD e Iván Abreu en Hyper D de Radical Optimism
Experiencia de realidad virtual Hyper D de CNDSD e Iván Abreu

Jimmy sabe lo que pasa en el mundo, pero dejó atrás lo que quería ser

En A Day in the Life, Rodrigo Garrido construye uno de los personajes más inquietantes y humanos de la exposición.

Jimmy es un guardia de seguridad que pasa largas jornadas trabajando en una bodega, consulta noticias, hace rondas y revisa continuamente su teléfono. Pero Jimmy no existe como nosotros: su mente está construida mediante software.

El sistema procesa noticias reales, mensajes, recuerdos y acontecimientos que modifican continuamente su estado emocional. Su pasado también forma parte de esa configuración: familiares, amigos, conversaciones, pérdidas y pequeños momentos regresan para afectar la forma en que se siente.

Cuando nadie le escribe, Jimmy puede revisar mensajes antiguos. Esa conducta, aparentemente mínima, hace que la pieza resulte extrañamente cercana.

También hay algo que la rutina fue desplazando. Le gustaba escribir canciones y boleros, una afición vinculada a recuerdos familiares y a una parte más sensible de sí mismo. Las largas jornadas y la monotonía del trabajo terminaron alejándolo de eso.

El público puede escribirle mediante WhatsApp. Esos mensajes entran a su sistema y afectan lo que está sintiendo. En ocasiones, incluso pueden hacer que vuelva a conectar con aquello que alguna vez le importó.

La pieza también plantea una pregunta sobre la conciencia. Garrido explicó que Jimmy está construido a partir de distintos módulos: aquello que sucede en su vida, los estímulos que recibe, los recuerdos que regresan y la manera en que todo eso se procesa con el paso del tiempo.

Jimmy en A Day in the Life de Rodrigo Garrido

Pero cuando le preguntamos cuál era el statement de la obra, la respuesta terminó alejándose de la tecnología.

Garrido habló de trabajos que aceptamos porque son seguros, sueños que vamos desplazando, rutinas que terminan ocupando demasiado espacio y de la posibilidad de alejarnos, poco a poco, de aquello que alguna vez imaginábamos hacer.

Su conclusión fue sencilla:

“Ser lo que uno es.”

Jimmy está hecho de software.

La pregunta que deja es completamente humana.

Rodrigo Garrido junto a Jimmy en A Day in the Life
Interfaz del sistema de Jimmy en A Day in the Life

Echoes: mirarnos sin encontrarnos exactamente ahí

El recorrido termina con Echoes (2024), de AMIANGELIKA.

La instalación audiovisual interactiva utiliza gráficos generativos, pantallas, cámara infrarroja y sonido y parte del mito de Narciso y Eco para convertir la propia imagen del visitante en una presencia inestable.

Una cámara sigue el rostro y devuelve el reflejo en tiempo real.

Pero no lo devuelve intacto.

La imagen cambia y se deforma con el movimiento hasta instalar al visitante en un punto intermedio entre reconocimiento y extrañeza.

Sabemos que somos nosotros.

Pero aquello que observamos ya no coincide exactamente con nosotros.

La obra cuestiona así la aparente certeza con la que construimos nuestra identidad y, dentro del contexto de la exposición, adquiere una lectura especialmente contemporánea: nuestra relación cotidiana con cámaras, filtros, pantallas y representaciones digitales que nos permiten mirarnos constantemente y, al mismo tiempo, construir versiones de nosotros mismos que no necesariamente corresponden con aquello que vivimos.

Después de un recorrido por sistemas que capturan nuestros movimientos, traducen la naturaleza, procesan emociones, cuestionan el lenguaje o reconstruyen recuerdos, Echoes devuelve finalmente la atención hacia quien está frente a la obra.

Nosotros.

Echoes de AMIANGELIKA, instalación audiovisual interactiva
Reflejo generado por Echoes de AMIANGELIKA

Ya estamos dentro del futuro

Ahí cobra sentido la insistencia de Damián Romero: Radical Optimism no es una exposición acerca de tecnología por la tecnología misma.

La utiliza para observar aquello que está cambiando en nosotros.

Atención.

Identidad.

Memoria.

Conciencia.

Nuestra relación con los demás y con los sistemas naturales.

Incluso nuestra capacidad de decidir.

El texto curatorial plantea que el futuro no se encuentra únicamente en aquello que todavía no hemos inventado. También puede estar contenido en conocimientos que hemos olvidado, en nuestra relación con la naturaleza y en la capacidad de escuchar, adaptarnos y coexistir.

Damián Romero curador de Radical Optimism en Casa Hotbook

Quizá ahí reside la dimensión verdaderamente radical del optimismo: aceptar que no conocemos el resultado y, aun así, reconocer que todavía podemos intervenir en él.

El material oficial lo plantea también desde esa posición activa frente a las tensiones del presente y la posibilidad de imaginar otras formas de relación con tecnología, cuerpo y percepción.

Radical Optimism no pretende decirnos cómo será el futuro.

Nos recuerda que ya estamos dentro de él.

Y que todavía podemos decidir cómo queremos habitarlo.

Por eso, al terminar el recorrido, nuestra impresión fue mucho menos tecnológica de lo que esperabamos.

Para Statement fue, sobre todo, un espacio para tomar conciencia.

Radical Optimism, segunda edición de ZⓈONAMACO LAB, se presenta del 11 de septiembre al 11 de octubre de 2026 en Casa Hotbook, Monte Líbano 280, Lomas de Chapultepec, Ciudad de México, de martes a domingo de 11:00 a 20:00 horas.

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Statement – Alan González S. ©

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