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Peras de California: 5 beneficios y razones para comerlas

Tiempo de lectura 3 min.

Dulces, jugosas, naturalmente sofisticadas y mucho más interesantes nutricionalmente de lo que imaginamos: las peras de California tienen razones de sobra para reclamar un lugar permanente en nuestra mesa.

Hay alimentos que forman parte de nuestra vida desde siempre y que, precisamente por familiares, dejamos de mirar con atención. La pera es uno de ellos.

Esta semana, Statement tuvo oportunidad de redescubrirla durante un desayuno alrededor de las Peras de California, donde algo quedó especialmente claro: detrás de esta fruta aparentemente sencilla existe una sorprendente combinación de sabor, nutrición y versatilidad gastronómica.

canasta con peras-de-california

Porque una pera puede ser ese snack que simplemente tomamos del frutero, pero también puede aparecer en una ensalada, acompañar quesos, convertirse en protagonista de un plato salado, cocinarse, hornearse, pocharse o transformarse en postre.

Y además, tiene mucho que ofrecer desde el punto de vista nutricional.

Estas son cinco buenas razones para comer más peras.

1. Son una deliciosa manera de consumir más fibra

Probablemente ésta sea una de las cualidades menos apreciadas de la pera.

Las peras son una importante fuente de fibra dietética, tanto soluble como insoluble, dos tipos de fibra que cumplen diferentes funciones dentro del sistema digestivo. Su consumo contribuye al tránsito intestinal y puede ayudar a mantener una microbiota intestinal saludable.

La fibra tiene además otra ventaja: contribuye a prolongar la sensación de saciedad, por lo que una pera resulta especialmente práctica como snack entre comidas.

¿Un detalle importante? Vale la pena comerla con piel, después de lavarla correctamente, ya que así aprovechamos mejor su fibra y los compuestos vegetales presentes en ella.

peras de california diferentes tipos

2. Saben a postre sin necesidad de serlo

Una Bartlett madura es intensamente dulce, aromática y jugosa.

Y ahí está parte de su encanto: ofrece esa sensación de estar comiendo algo indulgente mientras seguimos hablando de una fruta entera.

Además de fibra, las peras aportan vitamina C, potasio y diferentes compuestos antioxidantes. La combinación de agua y fibra también las convierte en una alternativa interesante cuando queremos algo dulce y satisfactorio sin recurrir necesariamente a un postre elaborado.

Su dulzor natural permite utilizarlas incluso para reducir la cantidad de azúcar añadida en algunas preparaciones.

peras de california con vino

3. Son aliadas de la salud digestiva

Aquí la pera se vuelve particularmente interesante.

Su contenido de fibra favorece el funcionamiento normal del intestino y ayuda a alimentar las bacterias beneficiosas que forman parte de nuestra microbiota.

Además, las peras contienen naturalmente pectina, un tipo de fibra soluble que puede funcionar como sustrato para las bacterias intestinales.

Es decir: esa textura suave y jugosa esconde una fruta especialmente amigable con nuestra alimentación cotidiana.

pera de california corte cuchillo
ensalada de peras de california

4. Aportan antioxidantes y micronutrientes

No todo está en la fibra.

Las peras aportan vitamina C y diferentes fitonutrientes y antioxidantes, especialmente cuando se consumen con su piel.

Estos compuestos forman parte de una alimentación rica en frutas y vegetales asociada con una mejor salud general. La vitamina C, además, participa en funciones tan diversas como la formación de colágeno y el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

No necesitamos convertir a la pera en un supuesto “superfood”. Su atractivo está precisamente en algo mucho más sencillo: es una fruta nutritiva, accesible y extraordinariamente fácil de incorporar a la dieta.

pera de california partida por la mitad
peras de california verdes

5. Pocas frutas son tan versátiles

Y ésta quizá sea nuestra razón favorita.

La pera funciona igual de bien en territorio dulce que salado.

Puede combinarse con quesos azules, brie o de cabra; nueces y almendras; hojas verdes; prosciutto; miel; especias; chocolate; yogurt o avena.

También puede hornearse, asarse, pocharse, incorporarse a tartas, chutneys y ensaladas o simplemente cortarse en láminas.

Incluso las diferentes variedades ofrecen posibilidades distintas. La Bartlett, considerada una de las más dulces y jugosas, funciona especialmente bien fresca, en ensaladas y preparaciones cocinadas; mientras que la Bosc, de pulpa más firme y aromática, resulta extraordinaria para hornear o pochar.

En otras palabras: si pensamos que una pera sólo sirve para comerla a mordidas, apenas hemos comenzado a explorarla.

pera limoncello con pera de california
pizza de pera de california al romero

Algunas curiosidades sobre las Peras de California

No maduran realmente en el árbol. Las Bartlett se cosechan verdes y firmes y continúan su proceso de maduración posteriormente.

Cambian de color para avisarnos que están listas. Una Bartlett pasa del verde brillante a un amarillo dorado conforme madura y se vuelve más suave, dulce y jugosa.

El refrigerador funciona como botón de pausa. Una vez que la pera alcanzó el punto de maduración que nos gusta, refrigerarla ayuda a ralentizar el proceso y prolongar su vida útil.

California tiene toda una cultura alrededor de la pera. Buena parte de la producción procede de comunidades agrícolas del norte del estado y existen familias que han trabajado los mismos huertos durante generaciones.

Se cosechan a mano. Las Bartlett de California son recolectadas manualmente durante su temporada.

No todas las peras nos dicen que están maduras cambiando de color. La Bosc, por ejemplo, conserva su característica piel café; para saber si está lista hay que observar y tocar la zona cercana al tallo.

Existen muchas más variedades de las que solemos reconocer. Bartlett, Bosc, Seckel, Comice, Red Pear, Forelle y Sunsprite forman parte de las variedades cultivadas en California, cada una con texturas, aromas y usos diferentes.

peras de california sobre la mesa

El pequeño truco para saber cuándo comer una pera

Con las Bartlett es particularmente sencillo: déjalas madurar a temperatura ambiente.

Cuando pasan del verde al amarillo y comienzan a ceder ligeramente al tacto, están listas para disfrutarse. Conforme avanzan en su maduración se vuelven más suaves, dulces y jugosas.

Una vez alcanzado el punto perfecto, pueden pasar al refrigerador para conservarlo durante algunos días.

Quizá ése sea también el encanto de esta fruta: hay que saber esperarla.

pera de california roja sobre plato blanco

Una fruta cotidiana que merece una segunda mirada

En un momento en el que buscamos ingredientes exóticos, suplementos y nuevos “superfoods”, resulta refrescante descubrir que algunos alimentos extraordinarios han estado frente a nosotros todo el tiempo.

La pera es uno de ellos.

Nutritiva, rica en fibra, naturalmente dulce, refrescante y suficientemente versátil para pasar del desayuno a una ensalada, de una tabla de quesos a un plato fuerte y de ahí al postre.

Las Peras de California nos recordaron algo durante este desayuno: comer bien no necesariamente tiene que ser complicado.

A veces puede ser tan sencillo —y tan rico— como esperar a que una pera pase del verde al amarillo.

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Statement – Alan González S. ©

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