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- ¿En retrospectiva, cómo defines tu carrera artística al día de hoy?
Carrera Artística En retrospectiva, defino mi carrera artística como un viaje de resiliencia y poética visual. Hace más de una década tomé la decisión de transitar del mundo corporativo al arte, un cambio que me exigió valentía pero que abrió el camino hacia mi verdadera vocación.




Ese paso marcó el inicio de una trayectoria sólida, en la que la constancia y la disciplina me han permitido participar en exposiciones en Costa Rica, América, Europa y Asia, consolidando así un camino de apertura internacional.
Dentro de este recorrido, mi sello personal ha sido la mariposa: metáfora de transformación, esperanza y movimiento, que se ha convertido en un lenguaje propio y en un puente entre lo íntimo y lo universal.
- ¿Qué importancia tienen la vida y los colores de Costa Rica en tu obra?
La vida y los colores de Costa Rica son el corazón de mi obra. Haber nacido y crecido en un país donde la biodiversidad se respira en cada rincón me ha marcado profundamente. La exuberancia tropical, la intensidad de la luz y la variedad cromática que ofrece nuestra naturaleza se convierten en la base tanto emocional como estética de mi trabajo.


Los árboles centenarios, los corteza amarillos en flor, los guayacanes, las orquídeas, los dientes de león y, sobre todo, las mariposas —con más de 1.500 especies en el país— me inspiran constantemente. Cada color que utilizo está enraizado en esa paleta natural costarricense: los verdes intensos de la selva, los azules vibrantes del morpho, los naranjas de la monarca, los dorados que recuerdan al sol tropical.
Más allá de lo visual, esa riqueza es también espiritual y simbólica. Me permite construir universos donde la naturaleza no solo es musa, sino también metáfora de transformación, resiliencia y esperanza. En cada obra busco que ese espíritu vital de Costa Rica —su abundancia, su luz, su energía— se haga presente y dialogue con quien contempla la pieza, como un puente entre lo local y lo universal.
- Como mujer y artista latina, ¿cómo te ha tratado la escena del arte internacional?
Retos y oportunidades: como artista visual latinoamericana, mi camino ha implicado abrir espacios en escenarios donde muchas veces no existía un lugar para nuestra voz. Ese desafío, lejos de limitarme, me ha impulsado a llevar una propuesta enraizada en la riqueza de Costa Rica y en la sensibilidad de lo femenino hacia plataformas internacionales.


Las experiencias han demostrado que existe una recepción positiva y un interés genuino por el arte latinoamericano. Nuestro lenguaje visual, cargado de color, naturaleza y simbolismo, aporta frescura y profundidad al diálogo global del arte contemporáneo.
Asumo con orgullo mi identidad femenina y latinoamericana, no como una etiqueta, sino como una fuerza que me permite mostrar al mundo una visión distinta: resiliente, poética y comprometida. Mi obra busca trascender fronteras y reafirmar que el arte de nuestra región tiene un lugar legítimo y necesario en los circuitos internacionales.
- ¿Qué emoción es la que más te inspira a pintar?
La emoción que me inspira a pintar: Para mí, el arte no es solo forma o color: es sentimiento encarnado, una ventana abierta hacia el alma.

Cada trazo, cada mariposa, cada flor… nace desde una emoción profunda y auténtica. Mi lenguaje visual convierte lo íntimo en lo universal y lo efímero en lo eterno. Pintar es mi manera de invitar a mirar más allá de lo visible: a descubrir, en la naturaleza y en la transformación de sus elementos —como las mariposas, los árboles y los paisajes—, un reflejo de nuestra propia esencia.

- De los adjetivos que tiene la naturaleza, ¿cuáles dirías que comparte con tu obra?
Mi obra comparte con la naturaleza su espíritu resiliente, su luz que ilumina, su belleza efímera, su energía expansiva, su vuelo libre y su fuerza transformadora.
- ¿Qué piensas con las siguientes palabras o conceptos:

- Artista – El artista es un puente entre la emoción y la materia; quien transforma lo invisible en visible, convirtiendo intuiciones, memorias y emociones en formas tangibles que dialogan con los demás.
- Galerías – Son espacios de encuentro y diálogo, plataformas que expanden la voz del arte. Más que vitrinas, son aliados en la difusión, en la conexión con públicos diversos y en la construcción de comunidad en torno a la creación.
- Arte contemporáneo – Un lenguaje vivo y en constante movimiento, que refleja la complejidad del presente. Al mismo tiempo, guarda espacio para la poesía, para lo íntimo y lo espiritual, recordándonos que el arte no solo narra lo actual, sino que también lo eleva.

- Naturaleza – Mi musa constante, fuente inagotable de símbolos y enseñanzas. Es espejo de la vida, metáfora de transformación y resiliencia. En sus ciclos, colores y formas encuentro la raíz de mi obra y el pulso de mi inspiración.
- México – Es un país con el que siento profunda afinidad cultural: vital, colorido y vibrante. Para mí representa un puente invaluable para que mi obra dialogue tanto en el ámbito latinoamericano como en el internacional.
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Daniela Vargas Winiker.

